Resumen
El Chesapeake Bay Retriever es un retriever estadounidense potente y robusto, desarrollado en la bahía de Chesapeake para cazar aves acuáticas con el peor tiempo: en hielo, nieve y agua helada. Tiene un denso doble pelaje aceitoso que repele el agua como las plumas de un pato, y sus colores imitan su entorno de trabajo: cualquier tono de marrón, color de juncia o de hierba seca. Vivaz, valiente y sensato, el Chesapeake es cariñoso y protector con su familia pero reservado con los extraños y a menudo independiente. Necesita un dueño experimentado, mucho ejercicio, agua y una tarea que hacer.
Historia y origen
El Chesapeake Bay Retriever nació de dos perros de tipo Terranova —Sailor y Canton, rescatados de un naufragio frente a la costa de Maryland en 1807— cruzados por los cazadores de la bahía de Chesapeake con retrievers, sabuesos y spaniels locales. El resultado fue un retriever resistente e impermeable, capaz de trabajar todo el día en agua helada, cobrando patos y gansos para el mercado y la caza. La raza fue desarrollada y apreciada por los cazadores estadounidenses de aves acuáticas, reconocida por el American Kennel Club en 1878 y por la FCI en 1964, y sigue siendo un perro de especialistas: menos común que el labrador o el golden, pero valorado por su resistencia, su pelaje impermeable y su carácter independiente y devoto.
Cuidados
El pelaje del Chesapeake es una pequeña maravilla de la ingeniería: un manto externo áspero y aceitoso sobre un denso subpelo lanoso que repele el agua y se seca rápido, con una ligera ondulación en hombros, cuello, dorso y lomos. Hay que cepillarlo con regularidad —cada semana, y más durante las dos fuertes mudas estacionales— para eliminar el subpelo muerto, pero no debe bañarse a menudo, porque los baños eliminan los aceites naturales que lo hacen impermeable. Las orejas deben revisarse y secarse después de nadar. Es un retriever de trabajo fuerte y atlético que necesita mucho ejercicio diario y, idealmente, natación, cobro y trabajo de olfato; un Chesapeake aburrido puede volverse destructivo. Inteligente pero independiente y a veces testarudo, se adiestra bien con métodos justos, coherentes y positivos y mal con la dureza.
Condiciones
El Chesapeake Bay Retriever encaja con dueños activos y experimentados que puedan darle trabajo o deporte de verdad y mucha vida al aire libre; no es el perro más fácil para un principiante. Cariñoso y protector con su familia, es reservado, a veces distante, con los extraños, lo que lo convierte en un excelente perro de guarda, y su instinto protector exige socialización temprana y reglas claras. En una casa bien llevada se lleva bien con niños y otras mascotas, aunque puede ser territorial con otros perros. Ama el agua y el frío y es más feliz con un jardín, paseos largos y natación. Lleva mal la soledad prolongada y necesita un dueño firme y amable que canalice su fuerza y su independencia.