Resumen
El chihuahua es la raza canina reconocida más pequeña: un minúsculo compañero de ojos grandes y carácter audaz y vivaz que parece mucho más grande que su cuerpo. Lleva el nombre del estado mexicano de Chihuahua, existe en variedad de pelo corto y de pelo largo y en una extraordinaria gama de colores. Los chihuahuas se vinculan profundamente, a menudo con una única persona favorita, y son famosos por su vigilancia: anuncian cada visita. Inteligentes y juguetones, encajan con quienes los tratan como verdaderos perros: con un adiestramiento amable, socialización temprana y protección frente a los manejos bruscos se convierten en compañeros vivos y devotos para pisos y hogares tranquilos.
Historia y origen
El chihuahua toma su nombre del estado mexicano de Chihuahua, donde en el siglo XIX se conocían pequeños perros de compañía y desde donde la raza se dio a conocer al mundo. Su origen es discutido: muchos lo remontan al techichi, un pequeño perro de los toltecas y luego de los aztecas, mientras otros ven vínculos con perros pequeños llegados de Europa. En cualquier caso, los criadores de México y Estados Unidos estandarizaron la raza a principios del siglo XX y pronto la reconocieron los principales clubes caninos. Hoy es una de las razas de compañía más populares del mundo, tanto de pelo corto como de pelo largo.
Cuidados
El chihuahua es pequeño de cuerpo pero no de espíritu, y su pelaje es sencillo de mantener: la variedad de pelo corto solo necesita un repaso ocasional con un paño suave o una manopla, mientras que la de pelo largo agradece un cepillado suave dos o tres veces por semana para evitar nudos, sobre todo detrás de las orejas y en la cola. Ambas mudan de forma moderada y rara vez necesitan baño. Los perros pequeños pierden calor rápido, así que el chihuahua es friolero y en invierno agradece un abrigo cálido. Necesita menos ejercicio que las razas grandes, pero disfruta de paseos diarios, juego y juegos mentales. El adiestramiento debe ser amable y coherente —la dureza vuelve defensivo a este perro sensible y testarudo— y la socialización temprana es esencial para que siga seguro de sí mismo y no gruña ante extraños, perros y niños.
Condiciones
El chihuahua es un compañero adaptable, apto para pisos y hogares pequeños siempre que tenga paseos regulares y mucha compañía; ante todo es un perro que ama a las personas y lleva mal la soledad prolongada. Devoto y a menudo posesivo con su persona favorita, puede mostrarse receloso con los extraños, y una socialización temprana y amable le ayuda a mantenerse relajado. Por su tamaño diminuto hay que protegerlo del juego brusco, del frío, de las caídas y de ser pisado, así que los hogares con niños muy pequeños requieren cuidado y supervisión. Con otras mascotas se lleva mejor si se presenta con cuidado. Con normas claras y amables y tratado como un perro de verdad, el chihuahua sigue siendo durante muchos años un compañero audaz, cariñoso y divertido.